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Un Barakaldo de ricos y famosos


Mariela Estévez Campos

A la llegada al número 2 de la calle Baracaldo, en Madrid, sorprende la acumulación de coches de alta gama —algunos con chófer— que se agolpan en sus inmediaciones, subidos a las aceras y ocupando la calzada. Contrastan vivamente con el carácter obrero del barrio. El fenómeno queda explicado tras observar el carácter exclusivo de los productos a la venta en el mercadillo solidario Barakaldo night market (Mercado nocturno de Barakaldo) y cuando una de las expositoras, que rehúsa dar su nombre, explica las vinculaciones familiares de la propietaria —Mercedes Rodríguez Párrizas— y de su marido el arquitecto de los famosos Joaquín Torres Vérez—, hijo del socio fundador, con Florentino Pérez, de la empresa Actividades de Construcción y Servicios, SA (ACS), y diseñador de la exclusiva urbanización La Finca, donde viven Francisco Correa —caso Gürtel— o futbolistas como Raúl, Fernando Torres, Cristiano Ronaldo o Iker Casillas, entre otros personajes habituales de la prensa rosa y de las páginas salmón de los diarios.

El que los organizadores llaman "pop up benéfico" ha colocado el nombre de Barakaldo durante una semana en los medios de comunicación nacionales por un asunto que nada tiene que ver con la anteiglesia ni con sus habitantes. El mercadillo, del 6 al 9 de marzo, está organizado por la artista granadina Mercedes Rodríguez en su nave-taller, y ninguna de las marcas o artistas que participan en este acontecimiento social tiene relación con el Barakaldo de Bizkaia. Sólo el nombre de la calle madrileña conecta con la anteiglesia.

Cuadros y esculturas de la organizadora, artículos de la empresa de arquitectura de su marido, ropa y complementos de mujer y hombre y mobiliario 'vintage' son algunos de los productos que se encuentran en este sarao, en donde los asistentes consumen además bebidas y productos ibéricos de la empresa Maestros Jamoneros.

Los distinguidos visitantes del mercadillo compran, charlan y ríen, y dejan el 10% de la recaudación en beneficio de la Fundación del Padre Garralda  Horizontes Abiertos, que lleva a cabo, desde hace 30 años, programas orientados a la integración social de personas en situación de marginación.